Crónicas

SANTA FE: RETORNO AL COLONIAJE Y OTRAS YERBAS / Jorge Cadús
EL ENDEUDAMIENTO SANTAFESINO

En un trámite vertiginoso, presionado por el poder ejecutivo y apoyado en el acuerdo entre los diputados del Frente Progresista y el Pro, el 12 de mayo se dio media sanción a un proyecto que endeuda a nuestra provincia en 1.000 millones de dólares, con jurisdicción en tribunales de Nueva York. El proyecto se debate ahora en el senado, con la sanción asegurada por el canje de favores.


EL PROYECTO
En la sesión ordinaria del jueves 12 de mayo, presidida por el diputado socialista Antonio Bonfatti, y luego de tres horas y cuarenta minutos de debate, se aprobó el Proyecto de Ley que "autoriza al Poder Ejecutivo a contraer deuda pública por hasta la suma de US$ 1.000.000.000 (Dólares Estadounidenses Un Mil Millones) y/o su equivalente en otras monedas, con el objeto de financiar parcial o totalmente la ejecución de más de 130 proyectos de inversión pública en el territorio provincial".
A pesar de ser la primera vez que la provincia emite una deuda de esas características y por tamaño monto, el proyecto del oficialismo obtuvo media sanción apenas una semana después de ingresado; y luego de sortear solamente dos comisiones: Presupuesto y Hacienda, y Asuntos Constitucionales.
La iniciativa obtuvo en la Cámara baja 33 votos afirmativos, 7 negativos y 4 abstenciones; mientras hubo 5 diputados ausentes.
El principal argumento esgrimido por los legisladores oficialistas a la hora de justificar el endeudamiento fue la concreción de 130 obras públicas en el territorio provincial: pavimentaciones y estabilizados en 33 rutas provinciales; mejoramiento de intersecciones y accesos a localidades; obras de defensa, desagüe y ampliación de redes cloacales; tres Unidades Penitenciarias (una de ellas en Melincué); nueve establecimientos educativos y dos Hospitales (los ya varias veces inaugurados Reconquista e Iturraspe) y nueve gasoductos regionales.
En forma paralela, la ley aprobada, "prorroga la jurisdicción en favor de tribunales extranjeros", al tiempo que "se renuncia a oponer la defensa de inmunidad soberana, exclusivamente, respecto a reclamos en la jurisdicción que se prorrogue y en relación con los acuerdos que se suscriban y con la emisión de los títulos de deuda que se realice (…) en un todo de acuerdo con las prácticas y estándares habituales y actuales de los mercados internacionales de capitales". Es decir: serán los tribunales de Nueva York los competentes para el caso de esta emisión; Santa Fe renuncia al derecho a la deuda soberana y acepta la ley de la ciudad estadounidense.

DEFENDER LA ENTREGA
Los 33 votos que allanaron el camino del endeudamiento provienen de la mayoría oficialista del Frente Progresista, Cívico y Social. Le tocó a la socialista Clara García el primer intento por defender el proyecto del gobernador Miguel Lifschitz: la legisladora explicó que "es posible buscar financiamiento externo por el excelente cumplimiento fiscal" de Santa Fe. A García le siguieron los radicales Jorge Henn, Edgardo Martino y Julián Galdeano; el demócrata progresista Gabriel Real y los socialistas Verónica Benas y Rubén Galassi; quienes aportaron distintos matices pero siempre en coincidencia con los fundamentos del gobernador Lifschitz.
Para esos legisladores, el endeudamiento se sustenta en los supuestos objetivos de "mejorar la calidad de vida de los habitantes santafesinos, en lo macroeconómico porque la inversión posee intensos efectos multiplicadores en la actividad económica y en el nivel de empleo, y en lo social porque una mayor y mejor infraestructura potenciará los niveles de los servicios disponibles para los ciudadanos". En el colmo de la hipocresía, el propio Galassi -presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales y Legislación General, que tuvo a su cargo la clausura de las exposiciones- señaló que "ante las grandes acreencias actuales y futuras, tenemos ahora la oportunidad de contraer el endeudamiento para encarar estas obras, sin entregar soberanía y garantizando derechos a todos los santafesinos".

El endeudamiento contó con el acuerdo previo de los legisladores de Cambiemos. Fue el diputado Sergio Más Varela quien adelantó el voto positivo de los diputados y diputadas presentes del interbloque Cambiemos Santa Fe; aunque advirtió sobre las "expectativas de tasas altas en dólares"; y "el tratamiento inmediato y con muy poco estudio y análisis, que actuó en desmedro de la calidad institucional" de la iniciativa. Si bien la necesidad de endeudamiento no surge de manera expresa en los fundamentos del oficialismo, Más Varela reconoció que "la política del Gobierno Nacional ha permitido esta alternativa"; en función de lo que "no nos oponemos, porque Santa Fe ha quedado rezagada en materia de obra pública", sentenció antes de votar a favor de la entrega.

La coincidencia alcanzó a los dirigentes justicialistas Luis Rubeo, Olga Coteluzzi y Federico Reutemann, que sumaron sus votos a favor del endeudamiento: "no queremos sumarnos al coro de los votos negativos", trataron de justificar los ediles, al tiempo que reconocieron que "faltó tiempo de estudio y análisis".

LAS ABSTENCIONES
Si bien el Frente Progresista hizo valer su mayoría en la Cámara baja, no todos sus diputados votaron por la afirmativa: los socialistas Rubén Giustiniani y Silvia Augsburger se abstuvieron, por considerar que "este endeudamiento es inconveniente en lo económico, temerario en lo jurídico y equivocado en lo político"; ya que "sin necesidad alguna ingresamos al mundo de la usura y la especulación financiera resignando soberanía, más teniendo en cuenta que no tenemos el manejo de la política cambiaria que sí tiene el Gobierno Nacional".
También se abstuvieron los diputados peronistas Claudia Giaccone y Julio Eggimann, argumentando que "no se discutió en la comisión de Obras y Servicios Públicos"; y que se necesita "un mayor tiempo de debate y consulta entre todos".
Por distintos motivos, cinco diputados no estuvieron esa jornada sentados en sus bancas: el justicialista Leandro Busatto, los oficialistas Omar Martínez (Partido Socialista) y Claudio Fabián Palo Oliver (UCR); y los miembros del Interbloque Cambiemos, Alejandra Vucasovich y Rodrigo López Molina.

RESISTENCIAS
Los escasos siete votos que se negaron a convalidar la entrega de la soberanía provincial y el futuro cercano de todos los santafesinos en la mesa de negociaciones impuesta por el capital financiero fueron los diputados del Frente Social y Popular, Carlos del Frade y Mercedes Meier; y los legisladores del Frente Justicialista para la Victoria: Héctor Cavallero, Germán Baccarella, Patricia Chialvo, Roberto Mirabella y Silvia Simoncini.
El bloque de diputados comandados por Héctor Cavallero coincidió en sostener que "se elige el peor camino al recurrir a los chupa sangre del mercado financiero internacional. Este endeudamiento es inoportuno, nos compromete ideológicamente y no podemos aceptar que sea por una imposición del mercado" señalaron; al tiempo que advirtieron que "no renunciaremos a que se ejecuten las obras públicas y seguiremos controlando cada una de ellas".

Carlos Del Frade y su par de bancada, Mercedes Meier, denunciaron que "no se vota un crédito, sino una declaración política de dependencia, vendiéndonos muy mal al extranjero y resignando soberanía"; y fustigaron duramente a socialistas, radicales y justicialistas por el abandono "de sus respectivas banderas políticas y la claudicación ante el negocio del mercado".
"Si los mercados no olvidan, como argumenta el oficialismo, nosotros, el pueblo, tampoco olvidamos. Por eso votamos en contra, porque no aceptamos la derrota del pueblo ante el capitalismo financiero", aseguraron los referentes del Frente Social y Popular, y remarcaron que "hemos sumado una nueva dependencia y, si bien las ideas progresistas de quienes conducen esta Provincia y este País han sido derrotadas en esta ocasión, el pueblo no ha sido derrotado y jamás sucumbirá ante los terratenientes latifundistas y los monopolios exportadores".
El propio del Frade preguntó: "¿en nombre de qué bandera el socialismo, el radicalismo y el peronismo van a votar que, por 1000 millones de dólares, tienen que olvidarse de la soberanía de la provincia porque lo exigen los bancos internacionales y un juez de Nueva York?"

NEGOCIOS SON NEGOCIOS
Todo indica que el proyecto de ley que encadena a Santa Fe en un endeudamiento externo renunciando a su soberanía cuenta en la Cámara de Senadores con los votos necesarios para convertirse en Ley.
En la primera semana de junio, Lifschitz mandó al Senado a sus ministros Pablo Farías (Gobierno), Gonzalo Saglione (Economía) y José Garibay (Infraestructura) para que apuren la sanción de la ley.
Tras un lobby de cuatro horas y reunirse por separado con los senadores del Frente Progresista y el PJ, lograron destrabar el trámite parlamentario y se fueron con el "compromiso político" de que será votado antes del receso de invierno, en una o dos semanas.
"Lo ideal es que la ley salga en junio", dijo Farías. Y justificó: "para colocar los títulos de la deuda en los mercados financieros internacionales, sobre todo los del norte, porque en julio comienza el receso de verano y los plazos se nos irían para agosto o setiembre y pueden cambiar las condiciones del mercado para la Argentina y tener una situación diferente".
El jefe del bloque justicialista Armando Traferri le prometió el voto de la mayoría: "el endeudamiento propiamente dicho no está en discusión. Entendemos la necesidad del gobierno de tratar este proyecto a corto plazo", dijo. Y advirtió que el debate era la lista de obras: los senadores "quieren enriquecer con otras que consideran importantes y vitales para sus departamentos y tener la certeza de que se van a concretar".
Traferri puntualizó que "cada senador pretende que se incorporen obras de su departamento porque es una decisión importante. No vamos a tener muchas oportunidades de discutir (con tres ministros del PE) las obras que nos reclaman en nuestros pueblos".
Por su parte, Farías aceptó incluir las obras que reclaman los senadores del PJ. "No hay inconvenientes en asumir un compromiso político. Pero más allá de eso, puede buscarse algún resguardo en el texto de la ley".

Varios diputados sostienen incluso que en el listado de obras públicas que armó el gobierno de Miguel Lifschitz tuvo mucho peso el poder territorial que tienen los senadores, quienes participaron activamente en la determinación de prioridades, y que explica el paso de 500 a 1.000 millones de dólares en el monto de la emisión de deuda.
Los diputados Héctor Cavallero y Carlos del Frade certificaron ante este medio que la lista fue armada y consensuada con los senadores; que intercambiaron voto a favor del proyecto por obras para cada departamento. Otros legisladores, como Rubén Giustiniani y Luis Rubeo, bautizaron al anexo con el detalle de las obras garabateadas por los senadores como "la lista feliz".

EXCUSAS
En sus "Escritos económicos" (1887), Juan Bautista Alberdi opinaba sobre las deudas contraídas con capital financiero extranjero: "La dificultad no consiste en saber cómo pagar la deuda sino cómo hacer para no aumentarla, para no tener nuevas deudas, para no vivir del dinero ajeno tomado a intereses. El interés de la deuda, cuando es exorbitante y absorbe la mitad de las entradas del tesoro, es el peor y más desastroso enemigo público. Es más temible que un conquistador poderoso con sus ejércitos y escuadras; es el aliado natural del conquistador extranjero".
Más adelante explicó: "En países nuevos en que la habilidad abunda más que el juicio, se da frecuentemente el nombre de empréstito para obras públicas a lo que en realidad son obras públicas para empréstitos. Así tan pronto como el empréstito es conseguido, la obra pública queda sin objeto. Cuanto más irrealiza­ble mejor sirve la obra a su objeto, que es el empréstito en sí mismo".

VENTANAS DEL MERCADO
Mucho silencio hay alrededor de esta media sanción a un endeudamiento que compromete a la provincia de Santa Fe por largos años; que la obliga a renunciar a su soberanía, aceptando la jurisdicción de Nueva York; y que termina resignando los sueños del pueblo ante los intereses del capitalismo financiero en el nombre de "la amistad del mercado".

El periodista y diputado provincial Carlos del Frade señaló la sociedad del socialismo y el Pro a nivel nacional alrededor del acuerdo con los fondos buitres, cuando la legisladora Alicia Ciciliani pidió "admitir la derrota del pueblo a manos del capital financiero internacional". Para del Frade, "ahí comienza a tener sentido lo que pasó el 12 de mayo: el acuerdo del Pro y el socialismo posibilita el negocio de los bancos internacionales, que comienzan a prestarle al gobierno nacional, y aparece el 'sub negocio' -y lo digo de esta forma porque en el Proyecto que se votó en Diputados se habla de la 'Sub-soberanía de Santa Fe'- de las provincias como tomadoras de deudas con estos bancos. A eso le llaman 'oportunidad'. Y dentro del léxico de los bancos, le llaman 'ventanas del mercado'. Y es por esto que se toma esta deuda, y hay que hacer rápido los trámites".

Demasiado silencio. Ese pensador fenomenal llamado Raúl Scalabrini Ortiz escribió que "el silencio es un arma tan eficaz como la ley, cuando se maneja con habilidad. El silencio es mortífero para las ideas". Y en esa construcción del silencio para someter el pensamiento colectivo, los medios de difusión juegan hoy un triste papel. Al decir del propio Scalabrini: "la prensa argentina es el arma más eficaz de la dominación. Es un arma traidora como el estilete, que hiere sin dejar huella".
El silencio de los medios de difusión, cómplices directos de la sumisión al capital financiero de la gestión frentista, silencio sellado por la generosa y extorsiva pauta publicitaria, termina consagrando el remate de nuestro futuro al peor postor.
Como ya lo demostraron el propio Scalabrini, Alejandro Olmos o Arturo Jaurethce -entre tantos otros- el endeudamiento en estos arrabales nunca se da por necesidad; "sino más bien por astucia y penetración del colonialismo, en complicidad siempre con la oligarquía local". La deuda no se contrae por necesidades fiscales (que ya están cubiertas), sino por "la oportunidad que el mercado financiero brinda".
Sucede -escribe Scalabrini- que "la influencia del capital extranjero trasciende los límites de su actividad e inficiona con su influencia todas las jerarquías de la sociedad de tal manera que transforma en enemigos del pueblo a quienes debían ser celosos defensores de sus derechos".
Desde el conocimiento profundo de la historia, sus palabras siguen advirtiendo: "endeudar a un país a favor de otro, hasta las cercanías de su capacidad productiva, es encadenarlo a la rueda sin fin del interés compuesto".


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Imagen: Archivo Postales



Jorge Cadús: Es periodista. Es redactor de la revista Postales, de Prensa Regional (edición papel) y colaborador de varias páginas web de noticias. Forma parte del grupo editor del Proyecto Alapalabra, de Madres de Plaza 25 de Mayo de Rosario. Publicó "Postales de un desierto verde" (Tropiya ediciones, 2005); "Un tiempo ayer ceniza. Historias de la dictadura en el sur de la provincia de Santa Fe" (EMR, 2006) junto a Facundo Toscanini; "Combatiendo al capital. 1973-1976. Rucci, sindicatos y Triple A en el sur santafesino" (EMR, 2009), en colaboración con Ariel Palacios y "La Transa. Crónicas del narcotráfico" (Grupo Editor Postales). En TV fue director periodístico de "Audiencia Debida. Crónicas del sur", "Estación Sur. En los rieles de la patria" y "Tercer Tiempo. El relato salvaje" (Cablevisión Alcorta / Sacks Paz Televisora). Actualmente produce y conduce diariamente "Estación Sur" en Radio Imagen (Alcorta, 106.7 Mhz).